La ARF es una intervención ambulatoria mínimamente invasiva y no quirúrgica que actúa sobre el nervio o los nervios causantes del dolor y utiliza energía térmica para interrumpir las señales de dolor en su origen.
Con un procedimiento rápido y sencillo, la ARF puede proporcionar meses, y a veces incluso años, de alivio del dolor. Tiende a ser bien tolerada y presenta pocas complicaciones asociadas. El procedimiento puede repetirse si el dolor reaparece cuando los nervios se regeneran.