Dolor persistente
Molestias continuas en la parte inferior, media o superior de la espalda.
Dolor con el movimiento
Aumento del dolor al flexionarse, levantar objetos o realizar movimientos de torso.
Dolor irradiado
Dolor que desciende por las piernas o brazos.
Espasmos musculares
Contracciones involuntarias repentinas y dolorosas de los músculos de la espalda.
Entumecimiento u hormigueo
Sensaciones de entumecimiento, hormigueo o parestesia.
Dificultad para mantenerse erguido
Dificultad para mantener una postura recta o estar de pie durante largos períodos de tiempo.
Rigidez
Flexibilidad reducida o sensación de opresión en los músculos de la espalda.
Fatiga
Cansancio general o fatiga debido al dolor crónico que afecta el sueño y las actividades diarias.
Síntomas emocionales
Sentimientos de depresión, ansiedad o frustración como resultado de lidiar con el dolor persistente.
En algunos casos, especialmente cuando hay afectación nerviosa, el dolor lumbar crónico puede acompañarse de sensación de quemazón, descargas eléctricas o debilidad muscular. Estos síntomas pueden indicar la participación de los nervios en el dolor.
Aunque es menos común, también puede aparecer dolor crónico en la espalda alta, relacionado con problemas musculares, tensión o malas posturas mantenidas durante largos periodos.
El dolor de espalda crónico puede darse por diversas causas y cada una de ellas afecta de diferentes maneras la columna vertebral y las estructuras circundantes. Uno de los causantes de dolor más comunes es la tensión muscular o de ligamentos. Esto puede ocurrir por levantar objetos pesados, movimientos bruscos inadecuados o incluso una mala postura prolongada, que puede estirar o desgarrar músculos y ligamentos de la espalda.
Otra causa importante del dolor de espalda crónico son los abombamientos discales o las hernias discales. Los discos intervertebrales actúan como almohadillas entre las vértebras de la columna vertebral. Cuando un disco intervertebral se desplaza y sobresale o sufre una ruptura, puede presionar los nervios adyacentes, provocando un dolor que puede irradiarse hacia las piernas o los brazos.
La artritis también es un factor importante, especialmente en adultos mayores. Las afecciones como la artrosis pueden desgastar el cartílago que protege las articulaciones de la columna vertebral, lo que provoca dolor y rigidez. En algunos casos, la artritis puede causar el estrechamiento del canal espinal, una afección conocida como estenosis raquídea, que puede contribuir aún más a las molestias.
La osteoporosis es otra afección que puede provocar dolor de espalda crónico. Esta enfermedad provoca que los huesos se debiliten y se vuelvan frágiles, aumentando el riesgo de fracturas en la columna vertebral. La fractura de una vértebra puede provocar dolor intenso y reducción de la movilidad. Varios factores de riesgo pueden aumentar la probabilidad de desarrollar dolor de espalda crónico.
La edad es un factor importante; a medida que las personas envejecen, la columna vertebral experimenta un desgaste natural, lo que hace más probable el dolor.
La falta de ejercicio también puede aumentar el riesgo de lesiones, ya que los músculos débiles pueden no soportar la columna de forma eficaz.
El exceso de peso ejerce una tensión añadida sobre la columna vertebral, que puede causar dolor con el paso del tiempo.
Por último, fumar puede afectar negativamente a la circulación sanguínea de la columna y contribuir a la degeneración discal, lo que aumenta la sensibilidad de los fumadores al dolor de espalda.
En algunos pacientes, el dolor puede persistir incluso después de que la causa inicial haya mejorado. Esto se debe a cambios en la forma en que el sistema nervioso procesa el dolor, lo que puede contribuir al desarrollo de dolor lumbar crónico.
La estimulación de la médula espinal es una opción mínimamente invasiva para tratar el dolor crónico de espalda, especialmente para aquellos que no han encontrado alivio con los tratamientos tradicionales. Esta terapia consiste en implantar un pequeño dispositivo cerca de la médula espinal que envía impulsos eléctricos para interferir con bloquear las señales de dolor que viajan al cerebro. La EME puede ser una opción eficaz para aquellos con afecciones específicas, como el o dolor neuropático.
La efectividad del tratamiento del dolor lumbar crónico varía según el enfoque utilizado, pero muchas opciones pueden proporcionar un alivio significativo del dolor y mejorar la capacidad funcional. Las guías clínicas recomiendan comenzar con tratamientos conservadores y avanzar a opciones más especializadas si es necesario.
En algunos casos, terapias avanzadas como la estimulación de la médula espinal han demostrado mejorar el control del dolor y la calidad de vida en pacientes con dolor crónico en la espalda baja que no responden a otros tratamientos.
Aunque las complicaciones son poco frecuentes, su profesional sanitario le explicará los posibles riesgos y cómo pueden manejarse. Si es necesario, se pueden realizar ajustes en el tratamiento con el tiempo. El seguimiento continuo y el apoyo médico son fundamentales para lograr el mejor resultado posible.
Descubra cómo Kim volvió a tener una vida con menos dolor gracias a la estimulación de la médula espinal
Kim padeció dolor de espalda crónico hasta que encontró alivio con la estimulación de la médula espinal. Obtenga más información sobre la historia de Kim y vea el vídeo.
Este material tiene únicamente fines informativos y no supone un diagnóstico médico. Esta información no constituye consejo médico o legal, y Boston Scientific no emite ninguna declaración respecto a los beneficios médicos incluidos en esta información. Boston Scientific le recomienda encarecidamente que consulte con su médico en todo lo relacionado con su salud.
PRECAUCIÓN: Las leyes solo permiten la venta de estos dispositivos bajo prescripción facultativa. Las indicaciones, contraindicaciones, advertencias e instrucciones de uso se encuentran en la etiqueta del producto suministrada con cada dispositivo o en www.IFU-BSCI.com. Estos productos se muestran únicamente con fines INFORMATIVOS y es posible que no estén aprobados o no se puedan vender en determinados países. Material no concebido para su uso en Francia.