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Enfermedad vascular periférica (EVP) y enfermedad arterial periférica (EAP)

Aunque ambas afecciones afectan el flujo sanguíneo hacia las extremidades, sus causas y síntomas difieren.

¿Qué es la enfermedad vascular periférica?

La enfermedad vascular periférica (EVP) es una afección en la que los vasos sanguíneos situados fuera del corazón y el cerebro se estrechan u bloquean, lo que reduce el flujo sanguíneo a zonas, como las piernas y los pies. Esto puede causar dolor, calambres y cambios en el color y la temperatura de la piel.

La EVP es un término general que engloba diferentes problemas circulatorios. Cuando afecta a las arterias, se conoce como arteriopatía oclusiva periférica, una condición frecuente que reduce el flujo de sangre hacia las piernas.

Diferencias clave entre la enfermedad arterial periférica y la enfermedad vascular periférica

Si bien la EVP puede referirse a problemas en cualquier tipo de vaso sanguíneo, la enfermedad arterial periférica (EAP) es un tipo específico de EVP que afecta únicamente a las arterias.

Enfermedad vascular periférica (EVP)


La enfermedad vascular periférica (EVP) es una afección más amplia que afecta a arterias y venas, lo que provoca una mala circulación en las extremidades.

Enfermedad arterial periférica (EAP)


La enfermedad arterial periférica (EAP) es una afección en la que las arterias estrechadas reducen el flujo sanguíneo a las extremidades, generalmente debido a la aterosclerosis.

Síntomas de la enfermedad vascular periférica (EVP)

Los síntomas de la enfermedad vascular periférica (EVP) pueden ser muy diferentes porque cada tipo de vaso sanguíneo (arterias, venas y vasos linfáticos) desempeña un papel único en la circulación de sangre y líquidos. Cuando estos vasos están bloqueados, dañados o funcionan de manera anómala, esto altera de manera específica el funcionamiento habitual de cada tipo de vaso.

Síntomas de la enfermedad vascular periférica (EVP) cuando las venas están afectadas

Cuando las venas se dañan, debilitan o bloquean, se produce una serie de síntomas, como:

Icono que muestra hinchazón

Hinchazón (edema):
Acumulación de sangre en las piernas, lo que causa la fuga de líquido a los tejidos circundantes y provoca hinchazón.

Icono que muestra venas varicosas

Varices
El aumento de la presión por acumulación de sangre hace que las venas se agranden (varices).































Icono que muestra una pierna con dolor

Dolor en las piernas
Las piernas pueden sentirse cansadas, doloridas o pesadas después de permanecer de pie durante largos periodos.

Icono que representa un círculo decolorado hasta la mitad

Decoloración de la piel
El aumento de la presión por acumulación de sangre daña los vasos sanguíneos pequeños de la piel, lo que provoca cambios de color.

Una enfermedad venosa avanzada puede provocar llagas dolorosas y difíciles de curar (úlceras venosas), especialmente alrededor de los tobillos.

Otro síntoma potencialmente mortal es la trombosis venosa profunda (TVP), en la que se forma un coágulo sanguíneo (trombo) en una vena profunda, a menudo en la pierna, lo que restringe el flujo sanguíneo. Esto provoca dolor, hinchazón, calor y enrojecimiento en la pierna afectada. Si no se trata, una parte del coágulo puede romperse y viajar a los pulmones, lo que provoca una embolia pulmonar (EP), una complicación grave y potencialmente mortal.

Síntomas de EVP grave o en etapa terminal causada por una enfermedad venosa

Causas de la enfermedad vascular periférica (EVP)

La enfermedad vascular periférica venosa (o enfermedad venosa) suele originarse por válvulas debilitadas o dañadas en las venas. Normalmente, estas válvulas actúan como puertas unidireccionales, ayudando a empujar la sangre hacia arriba, contra la gravedad, desde las piernas hasta el corazón. Cuando estas válvulas se debilitan o dañan, no pueden cerrarse completamente, provocando que la sangre retroceda y se acumule en las venas, especialmente en las piernas. Con el tiempo, este flujo retrógrado aumenta la presión dentro de las venas, provocando su dilatación y reduciendo su eficacia para circular la sangre.

Diversas causas pueden contribuir al daño de la válvula:

  • Envejecimiento
  • Permanecer sentado o de pie durante periodos prolongados
  • Embarazo
  • Obesidad
  • Factores genéticos    

Síntomas de la enfermedad arterial periférica (EAP)

Las arterias transportan la sangre rica en oxígeno desde el corazón hasta el resto del cuerpo. Cuando las arterias de las piernas se estrechan u obstruyen (como en la EAP), el suministro de oxígeno a los músculos y tejidos se limita. Esta falta de oxígeno causa dolor y pérdida de funcionalidad, especialmente durante la actividad física, porque los músculos requieren mayor aporte de oxígeno al trabajar.

Icono que muestra dolor al realizar actividades físicas

Dolor en las piernas durante el ejercicio (claudicación)

Icono que muestra un copo de nieve

Frío en las piernas o los pies

Icono que muestra una mano entumecida

Entumecimiento o debilidad

icono que muestra una tirita

Mala cicatrización de la herida

Icono que representa un círculo decolorado hasta la mitad

Piel decolorada 

Icono que representa un pulso débil en el pie

Pulso débil/ausente en los pies

Causas de la enfermedad arterial periférica (EAP)

La enfermedad arterial periférica suele estar causada por la aterosclerosis, en la cual la placa compuesta de colesterol, grasas, calcio y otras sustancias se acumula en las arterias periféricas. La acumulación de placas en las arterias las endurece y estrecha, restringiendo el flujo sanguíneo. Esto reduce el oxígeno y los nutrientes a los músculos y tejidos, especialmente en las piernas, provocando dolor y otros síntomas.

Factores que contribuyen a la formación de placas en la enfermedad arterial periférica

Las causas por las que se forman las placas pueden ser diversas y están influenciadas por diferentes factores de riesgo y hábitos de vida.

Daña las paredes de la arteria, facilitando la formación de placas.

Los niveles en la sangre, especialmente de las LDL (lipoproteína de baja densidad), también conocido como colesterol "malo", tienden a adherirse al revestimiento interno de las arterias.

Debilita y daña las arterias, lo que hace que la placa se acumule con más facilidad.

Acelera el proceso de aterosclerosis al dañar los vasos sanguíneos y hacerlos más propensos a la formación de placa.

Aumenta de forma natural el riesgo de EAP, ya que las arterias se endurecen y se vuelven más propensas a sufrir daños a medida que envejecemos.

De aterosclerosis o enfermedad cardíaca también juegan un papel importante, ya que algunas personas están genéticamente predispuestas a desarrollar placa en sus arterias.

Opciones de tratamiento para la enfermedad vascular periférica (EVP) y la enfermedad arterial periférica (EAP)

El tratamiento de la EVP o de la EAP depende del tipo de vaso sanguíneo afectado: arterias, venas o vasos linfáticos. Las opciones incluyen cambios en el estilo de vida, medicamentos, intervenciones mínimamente invasivas y tratamientos quirúrgicos. Cada enfoque tiene como objetivo mejorar el flujo sanguíneo, reducir los síntomas y evitar complicaciones.

Cómo se trata la EVP venosa

El tratamiento de la EVP (como la insuficiencia venosa crónica) se centra en mejorar el flujo sanguíneo en las venas y reducir los síntomas causados por la acumulación de sangre en las piernas.
Esto se puede lograr mediante varias medidas, como:

  • Moverse con regularidad/evitar estar sentado o de pie durante largos periodos
  • Elevación de las piernas
  • Utilización de medias de compresión para reducir la hinchazón y mejorar el retorno sanguíneo al corazón

Aunque la insuficiencia venosa crónica se controla principalmente con cambios en el estilo de vida, los medicamentos que fortalecen las paredes de las venas y mejoran el flujo sanguíneo pueden ser beneficiosos. Los medicamentos antiinflamatorios también pueden ser de ayuda para el dolor y la hinchazón. Para afecciones como la trombosis venosa profunda (TVP), se pueden recetar anticoagulantes para prevenir o disolver los coágulos.

La escleroterapia y la terapia endovenosa con láser se utilizan habitualmente para tratar las varices y las obstrucciones venosas. La escleroterapia consiste en inyectar una solución que cierra la vena, mientras que la terapia con láser utiliza calor para sellarla. En los casos graves, puede ser necesario extirpar las venas dañadas u otros procedimientos quirúrgicos para mejorar el flujo sanguíneo en las piernas.

Cómo se trata la EAP

En el caso de la enfermedad vascular periférica arterial (como la EAP), el tratamiento se centra en mejorar el flujo sanguíneo a través de las arterias estrechadas u obstruidas.

  • Ejercicio regular, especialmente caminar, para mejorar la circulación y reducir los síntomas, como el dolor en las piernas
  • Dejar de fumar
  • Seguir una dieta saludable para el corazón
  • Controlar la tensión arterial y el colesterol

 

Los médicos pueden recetar diferentes medicamentos para mejorar el flujo sanguíneo y evitar la formación de coágulos, disminuir el colesterol y controlar la tensión arterial.

La angioplastia y la colocación de un stent son procedimientos frecuentes para abrir las arterias bloqueadas. En la angioplastia, se infla un balón diminuto dentro de la arteria para ensancharla y se puede insertar un stent (un pequeño tubo de malla metálica) para mantener la arteria abierta.

Abordaje del dolor crónico en la enfermedad vascular periférica

El abordaje del dolor en la EVP depende de los síntomas específicos y de las zonas afectadas. Se pueden utilizar diversas estrategias, como:

  • Ejercicio y movimiento regulares y suaves
  • Medicamentos para aliviar el dolor
  • Medias de compresión para aliviar las molestias reduciendo la hinchazón
  • Aplicación de compresas frías (EVP venosa) o calientes (EAP)
  • Estimulación de la médula espinal (SCS) que también se puede considerar una opción de tratamiento para abordar el dolor crónico asociado con la enfermedad vascular periférica (EVP). Implica la implantación de un pequeño dispositivo cerca de un nervio periférico responsable de transmitir las señales de dolor al cerebro. El dispositivo, conocido como neuroestimulador, envía impulsos eléctricos suaves al nervio, bloqueando eficazmente estas señales de dolor y proporcionando alivio.
  • Descubra cómo funciona la estimulación de la médula espinal
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