La endometriosis se produce cuando un tejido similar al revestimiento del útero crece fuera del mismo, suele afectar a los ovarios, las trompas de Falopio y el revestimiento pélvico. Este tejido anómalo puede causar inflamación, cicatrización y dolor significativo, especialmente durante la menstruación o las relaciones sexuales. Muchas mujeres con endometriosis experimentan dolor pélvico crónico como un síntoma clave.
La tensión muscular, los espasmos o los desequilibrios en los músculos del suelo pélvico pueden causar dolor crónico. Situaciones como la disfunción del suelo pélvico pueden hacer que los grupos musculares se aprieten demasiado o se debiliten, provocando molestias. Además, las alteraciones óseas, como la disfunción de la articulación sacroilíaca o la artritis, pueden contribuir al dolor pélvico al afectar las estructuras que soportan la región pélvica.
La enfermedad inflamatoria pélvica crónica es una infección de los órganos genitales femeninos, a menudo consecuencia de infecciones de transmisión sexual (ITS) u otras infecciones bacterianas. La EIP puede provocar cicatrización y dolor crónico en la región pélvica, junto con otros síntomas como fiebre y secreción anormal.
En algunos casos, puede quedar tejido ovárico después de una intervención quirúrgica, como una ooforectomía (extirpación de uno o ambos ovarios). Estos restos de tejido puede seguir produciendo hormonas y puede provocar un dolor cíclico, similar al que se experimenta durante la menstruación.
Los miomas uterinos son neoplasias no cancerosas en el útero que pueden causar dolor y presión en la región pélvica. En función de su tamaño y ubicación, los miomas pueden provocar síntomas como sangrado menstrual abundante, calambres y malestar crónico.
El síndrome del intestino irritable es un trastorno funcional gastrointestinal que puede causar diversos síntomas, como dolor abdominal, distensión abdominal y cambios en los hábitos intestinales. Para algunas personas, el SII se asocia con dolor pélvico crónico, que suele estar relacionado con la función intestinal y la inflamación de la región pélvica.
El síndrome de vejiga dolorosa, también conocido como cistitis intersticial, es una afección caracterizada por dolor crónico de la vejiga y micción frecuente. Las molestias a menudo se extienden a la región pélvica, lo que contribuye a la sensación de presión o dolor en la zona.
El síndrome de congestión pélvica se produce cuando las venas de la región pélvica se agrandan o se congestionan, lo que provoca dolor pélvico crónico. Esta afección suele ser más frecuente en mujeres que han tenido varios embarazos y puede estar asociada con venas varicosas en la región pélvica.
En algunos casos, es posible que el dolor pélvico crónico no esté relacionado con ningún problema médico identificable. Esto puede hacer que el diagnóstico y el tratamiento resulten especialmente difíciles. Factores como el estrés, la ansiedad y el traumatismo emocional pueden contribuir a la percepción del dolor, lo que complica los esfuerzos del tratamiento.
Escuche sus historias: cómo es un día en la vida de las personas que padecen dolor crónico.
El dolor es real. El dolor crónico puede afectarle en su vida diaria y ser incapacitante. La terapia de estimulación de la médula espinal puede darle nuevos motivos de esperanza.
Este material tiene únicamente fines informativos y no supone un diagnóstico médico. Esta información no constituye consejo médico o legal, y Boston Scientific no emite ninguna declaración respecto a los beneficios médicos incluidos en esta información. Boston Scientific le recomienda encarecidamente que consulte con su médico en todo lo relacionado con su salud.
PRECAUCIÓN: Las leyes solo permiten la venta de estos dispositivos bajo prescripción facultativa. Las indicaciones, contraindicaciones, advertencias e instrucciones de uso se encuentran en la etiqueta del producto suministrada con cada dispositivo o en www.IFU-BSCI.com. Estos productos se muestran únicamente con fines INFORMATIVOS y es posible que no estén aprobados o no se puedan vender en determinados países. Material no concebido para su uso en Francia.